Spore - Análisis

El cubo de Rubix - Spore Hoy vamos a analizar (tras unos dias de descanso) el famoso juego SPORE (quien no lo conozca puede leer un pequeño avance que realicé antes de que el juego pisara el mercado). Pero mi análisis no va a ser como los de las revistas de videojuegos (tan idealistas ellas...), mi análisis va a ser realista, desde el punto de vista de un jugador que no le pagan por hacer más o menos bonito el análisis. Bien, al lío.

En Spore la dinámica es hacer evolucionar una especie, desde que es un bichito microscópico hasta que eres una especie inteligente capaz de dominar el universo.

Todo empieza eligiendo el planeta en que vivira tu especie y si quieres ser carnívoro o hervíboro. Una vez hecho esto entras directamente al juego. El juego te muestra una animación cinemática en la que se ve un meteorito cayendo a tu planeta y creando la vida.

El cubo de Rubix - Spore
En esta primera fase serás un bichito que vive en el agua y que tienes que guiarlo por el agua en busca de comida. Cada pedazito de comida que engullas te dará un puntito de ADN que posteriormente utilizarás cuando evoluciones. Para evolucionar solo tienes que hacer un "cantico" que atraerá a una hembra con la que aparearse.

Una vez apareado te saltará el editor donde podrás gastar tus puntos de ADN en mejorar a tu bichito, ya sea para que nade más rápido o para que sea más letal.

Esta es la tónica de la primera fase del juego... comer, cazar (si eres carnivoro), huír de los bichos más grandotes que tu y evolucionar. Bueno, también puedes desbloquear partes del cuerpo para utilizar en el editor buscando unos "tokens". Esta fase es divertida la primera, incluso la segunda vez... pero una vez la juegas más veces pierde todo su encanto...

El cubo de Rubix - Spore Segunda Fase: Tu bichito ya es suficientemente grandote como para aspirar a salir del "charco". Bien! Perfecto! Lo primero que tienes que hacer es evolucionar la especie con el siguiente editor (ya un poco más completo). Ponle patas, brazos, más ojos... y así tendrás tu especie terrestre.

Una vez tu especie puede moverse por el exterior empieza (para mi) la parte más divertida del juego. Ahora la camara de video se ha alejado para mostrarte la superficie de tu planeta.

El mini mapa te muestra una serie de "?" que indican que ahí existe otra especie desconocida para ti. Tu mision es (a parte de evolucionar, claro está) socializarte con ellos o, por el contrario, machacarlos. Si te haces amigo de ellos podrás contar con ellos para que te ayuden a defenderte o a atacar a otros. Si por el contrario decides atacarles y no los extingues serán tus enemigos de por vida y no dudarán en atacarte (o en temerte) nada mas te vean.
El cubo de Rubix - Spore
Conforme vas decrubiendo terreno y completando hitos para que tu inteligencia aumente, te vas encontrando con partes desbloqueables para que en el editor las uses.

Para evolucionar la especie la tónica es la misma... llamas a tu pareja y ala, un poco de ñaca ñaca camuflado (el juego también es para niños) y a pasar un buen rato en el editor.

Y después de exterminar a unas cuantas especies, hacerte amigo de otras tantas, cambiar de madriguera y unas pocas cosas más, tu bichito se hace inteligente y empieza la tercera fase.

El cubo de Rubix - Spore Aquí ya no eres un pequeño mandril torpe que se mueve sin sentido por una pequeña zona del planeta, ahora eres el "jefe" de una tribu y dirijes tu poblado. Además de ello, la camara se situa en un punto más elevado para una mejor vista del terreno. A partir de ahora tu especie ya no evoluciona más en el sentido físico, ahora el editor sirve para "vestir" al jefe de la tribu.

La tónica de esta fase consiste en lo mismo que antes pero con el aliciente de que puedes constuir un mini poblado según tu estrategia. Puedes ser bueno y hacerte amigo de las tribus vecinas, o por el contrario, machacarlas sin piedad. Una vez "conquistadas" (amigablemente o no) todas las tribus pasas de fase.

El cubo de Rubix - Spore Cuarta Fase: Se consolida la nación. Ahora tu especie es tan inteligente que es capaz de crear una nación. Pero claro, las demás tribus de tu especie empiezan a reclamar tambien sus naciones. Y bueno, la misma tónica. Conquistarles ya sea por relaciones comerciales, religiosas o a la fuerza como si de un juego de estratégia (muy básico) se tratase.

Pero esta fase tiene algo que me gustó mucho. Es el editor. Ahora puedes editar de todo (menos tu especie, claro). Diseñas tus construcciones y tus vehículos. Realmente el editor tiene miles de millones de combinaciones posibles, y con apenas un par de "Clicks" te salen unos diseños realmente divertidos.

El cubo de Rubix - Spore Y para finalizar esta las quinta fase. La más larga de todas. Ahora el editor se convierte en el bunker donde diseñas tu nave espacial. Una vez diseñada empieza tu paseo por el infinito. Una vez más la camara se situa a más altura y, para mi, esta es la vista (junto a la de la cuarta fase) del planeta que más me gusta. Me recuerda al planeta de Kaito o al del Principito. Tu mision empieza investigando un planeta donde hay una nave alienigena estrellada y a partir de ahí puedes hacer las misiones que te plantee tu "comandante" o ir por libre descrubiendo planetas, atacandoles, abduciendo especies y soltandolas en otros planetas... Pero siempre dentro de la misma tónica, hacerte con el control de todo, ya sea militarmente o comercialmete.

Personalmente me parece un juego que aspira a demasiado. Para mi se hace muy repetitivo, siempre es lo mismo, hacerte con el control de todo. El único aliciente que le veo es el editor, con sus infinitas posibilidades. Puedes pasarte horas y horas diseñando coches, muñecos, casas, naves espaciales.... y cada uno de tus diseños será diferente al anterior.

El cubo de Rubix - Spore En cuanto a los gráficos, la verdad es que me gustan mucho. Ese toque "cómico" me parece muy adecuado (al menos en las primeras fases) y el diseño de los planetas visto desde las camaras en las últimas fases me encantan. Además, con una targeta gráfica modesta se puede arrastrar bien el juego.

El sonido, bueno, no es una gran banda sonora, pero esta bastante acorde con lo que es el juego y los soniditos de los animales antes y despues de evolucionar, el movimiento de los carros de guerra estan bien conseguidos.

La jugabilidad... para mi demasiado repetitiva, aunque es cierto que si te pones a jugar con el editor la cosa cambia.

En fin, mi nota estaría en un 8, pero básicamente por las posibilidades del editor y que tiene su versión para Mac ya que el juego no ha cumplido las espectativas que tenía esperaba de él. Así que comparto nota con las revistas online "SoloJuegos" y "Gamespot".

Luego existen otras como "3DJuegos" y "Vandal" que se acercan al nueve y luego existen las revistas referencia por exelencia: "Meristation" con un 9.5 y "Micromania" con un 99 sobre 100. Creo que a partir estas dos últimas sobrevaloran demasiado el juego. Quizás sea por motivos económicos, quizás por otros que se me escapan detalles a valorar por mi poca experiencia analizando juegos... pero para nada comparto (desde mi punto de vista de jugador desde que tengo memoria) su puntuación.

Y bueno, para finalizar mi análisis o dejo una pocas imágenes más del juego:

El cubo de Rubix - Spore El cubo de Rubix - Spore El cubo de Rubix - Spore El cubo de Rubix - Spore El cubo de Rubix - Spore El cubo de Rubix - Spore El cubo de Rubix - Spore Saludos!

2 comentarios:

Ester dijo...

comparto tu opinion, spore esta bastante entretenido, pero a la larga resulta muy repetitivo. a mi me resulto cansino tener q pasar tantas veces por el editor en la ultima fase, y echaba de menos poder ver a mi criaturita... me gusto mas la segunda fase.

pero un juego bastante gracioso ^_^

Raúl Sánchez Quiles dijo...

Le he echado un vistazo a tu blog y me parece que haces unos análisis muy completos y certeros. Enhorabuena. Ahora sólo te pido 20 segundos de tu vida para que leas alguna de las historias de http://www.hiperbreve.blogspot.com Quiero lectores críticos que dejen sus comentarios y, si crees que merezco un voto, pues adelante.

Hiperbreves S.A. en la categoría de ficción.